Buenas tardes a todos los integrantes de las sección 7 de Ingeniería Básica, nocturno en la asignatura Hombre, Sociedad, Ciencia y Tecnología, por parte de su Facilitadora Florimar Álvarez. Sirva la presente para hacerles llegar la quinta y ultima evaluación del Blogger, la cual tendrán oportunidad para responder hasta el día viernes 02 de julio de 2010, sin prorroga alguna.
Evaluación: Los grupos 1, 2, 3 y 4 deberán realizar un análisis donde expliquen los beneficios y los perjuicios del crecimiento demográfico en nuestro país.
La descentralización como tal, da oportunidades de solventar problemas que estén relacionados o que mantengan una estrecha vinculación con sus funciones dentro de un marco de acción, es decir, se convierte en una fórmula mediante la cual una instancia de gobierno superior le confiere una atribución a otra que jerárquicamente se encuentra por debajo de la primera, para que ésta asuma una determinada competencia o la prestación de un servicio. De esta forma la descentralización no es una condición, sino un proceso. Este hecho complejo hace que cualquier comparación de niveles de descentralización entre países sea peligrosa dados tanto la multiplicidad, complejidad y subjetividad de los elementos que pueden ser considerados en la definición de un indicador explicativo del fenómeno objeto de estudio, o mejor aún, el área, región o localidad a la cual se pretende desarrollar, ya que cuando se piensa en descentralización a nivel de gobierno, se piensa en desarrollo de una región o de una localidad, así pues, la mejor manera de estudiar el fenómeno de la descentralización es trascender los análisis estáticos y dinamizar el análisis, de modo que se puedan observar tendencias en las instituciones, la concentración del poder, el comportamiento del sector público, etc.
ResponderEliminargrupo 2 seccion 7
mendoza josnel 12461135
orihuela jhosmel 20558907
figueroa kenny 15792174
continuacion del grupo 2
ResponderEliminarEste dinamismo del que tanto se habla y se comenta es lo que le da impulso al proceso de descentralización, este impulso se ve reflejado en las acciones que se llevan a cabo dentro de las instituciones encargadas de darle sentido al proceso dentro de una región o localidad, entiéndase región como espacio geográficamente definido dentro de un país, y cuya relación con las localidades que interactúan dentro de este espacio físico es determinante para dicha región, en pocas palabras, se podría hacer mención de uno de tantos conceptos que de ella se han derivado, y el cual indica que la descentralización contribuye a un mejor desempeño gubernamental al reducir la sobrecarga administrativa, aumentar la sensibilidad de la burocracia hacia las condiciones locales y permitir la coordinación de las actividades gubernamentales en un marco territorial.
Dentro de este amplio espectro de posibilidades de acción que puede brindar la descentralización, ésta constituye como tal una tendencia mundial desde hace ya bastante tiempo, especialmente después del derrumbe de la Unión Soviética y de los países socialistas de Europa Oriental a mediados de la década pasada. En tal sentido, la trayectoria que sigue Venezuela repite, en una medida importante, la ruta de otras naciones latinoamericanas y europeas, que desde finales del siglo XIX y comienzos del actual, comenzaron a fortalecer los poderes locales y a acercar el gobierno a los ciudadanos. Los grandes estados centralizados y autoritarios, concentradores de un Poder omnipotente, han perdido vigencia. Ahora la propensión se dirige a fortalecer instancias de gobierno local, con centros decisorios capaces de adoptar medidas importantes para la vida de las comunidades.
En este constante ir y venir se van planteando alternativas que dan cuenta de las múltiples acciones a seguir por dicho proceso, pero lo más importante no es quedarse en un nivel abstracto, sino más bien llevarlo a la realidad, y es por ello que tenemos que pensar que la descentralización no es unidireccional ni libre de obstáculos, sino que es contradictoria y sometida a la resistencia de las burocracias y los intereses existentes. Es por ello que la descentralización, como efecto gratificante, se ha presentado como una reivindicación progresista, la realidad de la idea es más conflictiva y poco tiene que ver con mayor o menor democracia, libertad o progresividad, como se ha venido pensando hasta ahora sino más bien como factor de alerta sobre el posible clientelismo o la insolidaridad que otros sistemas más centralizados han logrado permanecer en las sociedades latinoamericanas por muchas décadas.
Si nos adentramos un poco más dentro del mundo de la descentralización podemos afirmar que la misma parece ser una característica de los esfuerzos de gran número de países en sus procesos de reforma estatal. Son casos excepcionales los que no han iniciado cambios en cuanto al papel y naturaleza estatales; de hecho, se podría afirmar que en mayor o menor medida las nuevas condiciones económicas, políticas y sociales impulsan hacia un reacomodo inminente de las estructuras nacionales e internacionales. Esta ha llevado a la búsqueda de esquemas más abiertos, competitivos y participativos; sin embargo, todavía no se pueden observar sino como iniciativas o propuestas que dan más una idea de transición que de reacomodo definitivo.
En este escenario las políticas descentralizadoras constituyen esfuerzos encaminados, al menos, a dos grandes : I) imprimir mayor agilidad y eficiencia al aparato estatal; y II) legitimar la acción del Estado ante la sociedad. A este afán de reacomodo, las políticas descentralizadoras que han querido aplicar en distintos naciones latinoamericanas, han surgido como respuestas a una demanda por parte de las regiones y grupos de la sociedad o como una iniciativa propia del Estado central ante los rendimientos decrecientes del modelo centralizador, buscando mayores niveles de eficiencia y oportunidad de la acción estatal.
grupo 2 conrinuacion
ResponderEliminarLa evolución que pueden tener las políticas descentralizadoras, adoptadas por el Estado, como mecanismos de defensa contra el agobiante sistema centralista, es variada y depende del escenario en el que se esté dando. Unos de los escenarios posibles y quizá el de mayor relevancia sea el de las constantes demandas, tanto por parte de las instancias locales de gobierno como de agentes y agencias de la sociedad civil que manifiestan su deseo de mayores espacios de decisión y participación. En estos casos, si el proyecto descentralizador adoptado por el gobierno central no va al ritmo de las exigencias sociales y regionales, se generará un esquema de ingobernabilidad en el corto o mediano plazo; este caso se presenta cuando la toma de decisiones es de arriba-abajo, y no como plantea Boisier, de abajo-arriba, de esta forma las condiciones para adoptar una estrategia de este tipo tienen que ver con el grado de madurez del sistema democrático, de la cultura de participación, y la confianza en una red institucional (gubernamental y no gubernamental) plenamente consolidada.
Como es bien sabido, la pérdida del poder por parte de un gobierno con una muy marcada trayectoria centralista, se le dificulta un poco el hecho de tomar decisiones a la hora de otorgarle poderes a niveles inferiores de la cadena de mando, es por ello que esta estrategia descentralizadora, tiene la pretensión de ser un proceso controlado plenamente, por cuanto en un escenario de este tipo se asume que perder el controles perder la gobernabilidad, de esta forma ratifico lo dicho anteriormente, es un proceso que hay que tomarlo con la mayor seriedad posible. En esta situación es previsible que la fase de desconcentración administrativa sea una fase muy prolongada en el tiempo, dado que se busca un incrementalismo cuidadoso por mantener la capacidad de control.
En esta etapa de transición en la cual han estado envueltos la gran mayoría de los países latinoamericanos, y que poco a poco han ido saliendo del atolladero en el cual estaban sumergidos, gracias a la toma de decisiones coherentes que les han permitido alcanzar lo que hoy en día llamamos desarrollo, el cual está estrechamente ligado a la buena planificación, pero junto con ello entramos en polémica cuando nos referimos a dos paradigmas, cruciales ambos para nuestro estudio, el primero "del centro hacia abajo" y "de abajo hacia arriba" que se refieren a estilos y estrategias de desarrollo regional. En el primer caso, las políticas de desarrollo regional presentan marcadas características de centralismo y se basan en procesos de gran escala, predominantemente urbanos, y altamente selectivos desde el punto de vista territorial. En el segundo, las políticas se generan de manera descentralizada y están más directamente asociadas a los recursos regionales y a las escalas apropiadas a cada región, ofreciendo mayores oportunidades de participación a la población local.
Dando un paso hacia delante, hemos demostrado que se nos hace casi imposible desligarnos del mal llamado centralismo, entendido este como factor de dominación, sin privarlo de sus funciones, más bien podemos llegar a pensar que tal dominación que ejerce el estado central no necesariamente frena el crecimiento económico de la región o regiones que están subordinadas. Por el contrario, la dominación suele estimular la industrialización y precisamente en algunos casos, los resultados cuantitativos en cuanto a diversificación industrial, ocupación generada y productividad, llevan a calificar de exitosos a determinados programas de desarrollo regional, por tanto, si la descentralización es la última fase por la cual un Estado delega responsabilidades a instancias regionales para que se desarrollen éste nunca va ha perder el control de las mismas, siempre va ha existir una estrecha relación entre el centro y la periferia.
grupo 2
ResponderEliminarEn consecuencia, el amplio mundo de la descentralización no es visto ahora de manera zigzagueante como se pensaba, tampoco es vista no sólo como un problema técnico orientado a dar racionalidad al proceso de toma de decisiones y de asignación de recursos, es también un proceso a través del cual se busca una mayor participación de los gobiernos regionales y del ciudadano común, a fin de hacer más transparente y eficiente el manejo de los servicios, acercar las decisiones que su administración implica a los sitios donde realmente se prestan y, disponer de un marco más apropiado de controles sobre la eficacia y eficiencia de su funcionamiento. Bajo esta fórmula, el proceso continúa, no sin vaivenes, hacia el diseño de instrumentos técnicos y legales de carácter operativo: mecanismos de financiamiento, términos de referencia para la elaboración de los convenios y programas en marcha, propuestas sobre la definición de las responsabilidades para cada nivel de gobierno y proyectos de fortalecimiento de las capacidades gerenciales e institucionales. Estos mecanismos configuran la muestra más representativa de las últimas labores que organismos e instancias nacionales y regionales, vienen desarrollando en apoyo al proceso; en algunos casos, con la participación de organismos de cooperación y financiamiento bilateral o multilateral.
Pasando de un discurso pesimista a un discurso más alentador, tenemos que todos los cambios que se dan con este proceso descentralizador no son tan caóticos ni carentes de sentido, si nos acercamos un poco más en el tiempo y por un momento nos sentamos a pensar en la situación actual de nuestro país nos podemos dar cuenta que las instancias gubernamentales subnacionales tienen problemas para actuar en consonancia con los objetivos nacionales; y como las instancias funcionales enfatizan más la eficiencia que la participación, algún tipo de balance debe ser logrado entre centralización descentralización en sociedades que funcionan como democracias
representativas; Dicha propuesta arrojaría como resultado final una compleja trama de relaciones entre funciones centralizadas y descentralizadas en equilibrio inestable. Dándole sentido a lo expresado anteriormente podemos deducir que si no se actúa en consonancia con la ciudadanía , permitiéndoles participar dentro de los procesos, escuchando sus demandas, ya que a nivel local son muchas las demandas que se presentan, estuviésemos logrando democratizar las instituciones gubernamentales y en un mejor caso se le estaría dando salida a toda o casi toda la problemática que acoge a la ciudadanía.
Las previsiones establecidas en la Ley de Descentralización (estrategia resultante, producto de un proceso iniciado en 1989, con la aprobación de la Ley Orgánica de Descentralización, Delimitación y Transferencia de Competencias del Poder Público a los Estados [LOD]) para estos fines resultan insuficientes. Pues, de acuerdo con ellas, sólo se transfieren los recursos presupuestarios relacionados con la operación de los servicios. Esta previsión hace referencia básicamente a los programas presupuestarios asociados al gasto corriente, los cuales, además, deberán calcularse tomando como referencia el costo que representaba para el nivel nacional antes de producirse la transferencia.
Por otra parte, el actual esquema fiscal de los estados no les permite generar los recursos propios necesarios para su financiamiento estable. Adicionalmente, el autofinanciamiento por la vía del cobro o de la actualización de las tarifas de los servicios, tiene serias restricciones de carácter social y político, que dificultan la puesta en práctica de este tipo de esquemas. Finalmente, las transferencias del nivel central hacia los estados y municipios son cada vez más limitadas; tomando en cuenta que se han aprovechado los vaivenes del precio del petróleo y que ello a contribuido, quizá a la mejora de algunas áreas de interés nacional, pero todavía persiste la necesidad del gobierno de asignar importantes recursos para atender problemas en el sistema financiero.
ResponderEliminarAtendiendo toda la problemática que se ha planteado con respecto a los Pro y contras de la descentralización, también bienes aunado el problema de la planificación regional, y hay que plantearse la siguiente pregunta, ¿hasta que punto la planificación ha sido tomada en cuenta por nuestros gobiernos, es decir, se le ha dado la importancia que se merece?. Una posible respuesta a la pregunta es que la preocupación por definir acciones de específica incidencia regional tiene su origen y fundamento en la existencia de ciertos aspectos que se presentan con intensidad diversa en distintas partes de un determinado territorio nacional y que son percibidos como problemas por algunos de los agentes con responsabilidad en el proceso de planificación. Tales problemas se vinculan con los obstáculos a la transmisión de los impulsos del desarrollo a través del espacio y el fracaso en el establecimiento automático del equilibrio en la distribución de la población, los recursos y las actividades económicas.
Los planteamientos expuestos anteriormente están sujetos al ordenamiento urbano y sus vínculos con la planificación regional, el cual es por todos aceptado desde hace algún tiempo, ya que el tratamiento de la ciudad trasciende los límites de su estructura interna, así el ordenamiento urbano se ha visto en la necesidad de ser suplantado por el planeamiento metropolitano. Este último, "puede ser reconocido como un tipo particular de planeamiento regional" y corresponde con lo que se está haciendo en la actualidad.
Es importante señalar que el análisis de la ciudad en su contexto regional tiene necesariamente que ser enfocado más allá del estudio del uso de la tierra, como clásicamente se hacía, para dar lugar al análisis de las categorías económicas y sociales. Citando a Marshall Wolfe "...desarrollo describe un proceso inteligible que puede promoverse mediante la acción racional dentro del marco de las naciones-Estados, es decir, mediante la planificación"; dentro del marco de la descentralización convergen infinidad de posturas, dichas posturas apuntan hacia lo que podríamos llamar desarrollo sustentable, si poniendo en práctica dentro de una región, al establecer mecanismos que no se rijan por los lineamientos centrales de planificación, sino que adopten posturas propias, es decir, con capacidad de tomas decisiones con cierto grado de autonomía, así sea en los ámbitos políticos, económicos y sociales, se estaría dando un gran paso hacía lo que podría llamarse desarrollo auto-sustentable, pero para ello se necesita de un marco jurídico-político estable, en donde las condiciones de permanencia en el tiempo de los proyectos regionales sea indefinido.
Grupo Nº 04:
ResponderEliminar01. Morillo, Antonio
02. Aubrey, Henderson
03. Pacheco, Francisco
04. Cedeño, Ronald
05. Rosal, Jesus
06. Araujo, Jorge Daniel
La población venezolana está caracterizada por un conjunto aglutinado de razas, producto de un proceso de mestizaje que exhibe rasgos muy propios. Su carácter y valor intrínseco debe ser entendido como una variedad de costumbres, rostros y colores que han sido moldeados por aspectos históricos, geográficos y dinámicos.
La dinámica de la población de Venezuela ha dependido fundamentalmente de la confrontación de la natalidad y la mortalidad, pues las migraciones externas han sido, en general, muy reducidas. La comprensión veraz del crecimiento demográfico en la población venezolana debe ser analizado a partir de estos dos factores. La combinación del descenso gradual de la natalidad;
producto de las modificaciones económicas y sociales actuantes en el país a partir de 1958, y la reducción paulatina de la mortalidad; comprendida como la elevación de la expectativa de vida, ha traído como resultado la disminución, lenta pero irreversible, de la tasa de crecimiento natural, lo que ha colocado a la población venezolana en el camino que se dirige a una dinámica menos acelerada. Estas tasas de crecimiento natural han evolucionado en los últimos treinta años y dejan ver claramente que la población venezolana ha estado creciendo a un ritmo acelerado, puesto que en 1960 podía duplicarse en menos de 20 años, lo que aún se llega a conseguir en 1990 con sólo 25 años. Sin embargo, la población venezolana ha estado creciendo con tasas más altas que las formadas exclusivamente por el crecimiento natural, debido a la influencia de la inmigración externa. En este caso, es la tasa de crecimiento real la que se debe tener en cuenta para apreciar la dinámica demográfica, y ella se puede obtener a partir de los diferentes censos de población, los cuales permiten calcular para los períodos intercensales una tasa anual media de crecimiento.
Las principales estructuras de la población venezolana han ido transformándose gradualmente, desde hace unos treinta años, como consecuencia de los cambios económicos y sociales que también en ese lapso han venido suscitándose. Entre las estructuras que reflejan esos cambios se pueden mencionar: la estructura por edad y sexo, la ocupacional y la geográfica. A partir de 1945, el Distrito Federal y los estados Aragua, Carabobo y Miranda, que sólo comprenden el 2,36% de la superficie nacional, han concentrado más del 25% del número de habitantes. Esta tendencia, aunque moderada, se ha durante el periodo intercensal, ya que en 1990 esas cuatro entidades abarcan más del 36% del volumen demográfico. Fuera de ellas, sólo los estados Lara y Zulia llegaron a contener cada uno con más del 6% de la población de ese año. En las entidades mencionadas se agrupaba, en realidad, más del 54% de la carga demográfica de Venezuela en 1990, a pesar de que ellas representaban el conjunto el 11,45% del territorio. Este desequilibrio obedece al fenómeno de polarizar en esas áreas las actividades económicas, administrativas y culturales que emplean mayor fuerza de trabajo. A nivel regional, este fenómeno ha determinado que la región de la costa de la cordillera central, con el 3,14% solamente de territorio, concentre el 38,29% de la población venezolana en aquel año. Sólo dos regiones, la zuliana y la citada anteriormente, que disponen de las fuerzas productivas más importantes de la nación y sólo suman el 10,1% de la superficie, comprendían en 1990 el 50,1% de la población total del país. En estas dos regiones la densidad exhibe valores que superan los 500 habitantes por km2. En el año 2000 la población en Venezuela se reporta con un número de 25.000.000 de habitantes y se estima en 25.420.000 habitantes durante el año 2001, lo cual representa un incremento del 28% en un lapso de 11 años, a una tasa media del 1,7% (1998-2015). Por su parte, la tasa de crecimiento natural estimada para el 2005 estará en un 1,87%.
DESEMPLEO:
ResponderEliminarDesde mediados de los años setenta las tasas de desempleo abierto se mantuvieron estables (en torno al 5%) hasta la crisiseconómica de 1982-1984, en que aumentaron considerablemente, (sobre el 13% los años 1983 y 1984). Con posterioridad, remitieron moderadamente hasta 1988, para elevarse de nuevo con la crisis de 1989. Dicha tasa se aproximaba al 11% en 1990.
Durante todo este período y en el conjunto de sus oscilaciones las tasas fueron más altas en los hombres que en las mujeres. En 1978, con un desempleo controlado, las tasas fueron de 4,7% y 3,4% para estos sexos. En 1984, en medio de una desocupación elevada, los varones presentaban una tasa de 13,9% y las mujeres de 11,9%, y en 1990 esas tasas eran de 11,6% y 9,3%, respectivamente.
No obstante, al examinar la composición por sexo de los desempleados puede observarse que la proporción de mujeres ha ido aumentando progresivamente durante los años ochenta: si en 1980 éstas representaban un 21,2% de ese total, esa cifra era del 26,0% en 1990. Ahora bien, esta tendencia ha operado muy suavemente en Venezuela, ya que en el resto de la región lo regular es que las mujeres sufran de mayores tasas de desempleo que los hombres.
Grupo Nº 04:
01. Morillo, Antonio
02. Aubrey, Henderson
03. Pacheco, Francisco
04. Cedeño, Ronald
05. Rosal, Jesus
06. Araujo, Jorge Daniel
gabriela
ResponderEliminarLA CARACTERISTICAS DE LA POBLACION
MIGRACION: ES LA QUE SE PRODUCE DESDE UN LUGAR A OTRO DESTINO Y LLEVA CONSIGO UN CAMBIO HABITUAL EN EL CASO DE LA PERSONAS O HÁBITAT EN EL CASO DE LOS ANIMALES.
EXISTEN 3 TIPOS DE MIGRACION QUE SON:
1MIGRACION DEMOGRAFIA: ES LA QUE REPRESENTA DOS ENFOQUE QUE SON EMIGRACION INMIGRACION.
2MIGRACION ANIMAL: ES EL DESPLAZAMIENTO PERIOSICOS, ESTACIONALES O PERMANENTE DE ESPECIE ANIMALES UN HÁBITAT A OTRO.
3MIGRACION DEL 2006: EL NARANJO REPRESENTA LOS NIVELES CRITICOS DE MIGRACION. EL AZUL LO QUE NO SON TAN GRAVE Y EL VERDE LO QUE SON MENORES.
DENSIDAD DE LA POBLACION:
ES LA QUE INDICA EL NUMERO DE PERSONA QUE CONSTITUYEN EN LA POBLACION EN UNA ZONA POR UNIDAD DE SUPERFICIE TERRITORIAL DE DICHA ZONA.
LA DENSIDAD HUMANA: INDICA LA DISTRIBUCIIN DE LA POBLACION DE UNA ZONA, SIENDO A UN ASI MAS ALTA EN LA ZONA URBANAS QUE EN LA ZONA RURALES.
DENSIDAD DE 1994: EL AMARILLO REPRESENTA LA CANTIDAD. Y EL NARANJO LOS NIEVES CRITICOS.
VOLUMEN DE LA POBLACION:
ES LA CANTIDAD DE PERSONAS QUE EXISTEN EN UNA POBLACION. INDICA LA DISTRIBUCION DE UNA POBLACION SIENDO AUN ASI MAS ALTA EN LA ZONA URBANA QUE EN LA ZONA RURALES. ENTRE ESTOS PAISES MAYORES ESTAN PUERTO RICO, JAPON Y SUNGAPUR QUE SON DE LA PARTE DE AMERICA CENTRAL Y MEXICO, SALVADOR Y GUATEMALA QUE SON DE LA PARTE DE AMERICA DE NORTE.
GRUPO Nº SECCION Nº 5
INTEGRANTES
ARPACEDO EMILEHT
GONZALEZ GABRIELA
MUJICA ARGENIS
MERCHAN ROBERT
Sección # 7
ResponderEliminarGrupo # 3
Profesora: Alvarez Florimar
Integrantes:
1)Silva, Ditzay C.I 20.560.052
2)Anzola, Yubriner C.I 18.141.539
3)Flores, Maryori C.I 17.627.914
4)Caraballo, Elí C.I 20.062.664
5)Espinosa, Reinaldo C.I:19.313.976
Análisis de los beneficios y los perjuicios del crecimiento demográfico en nuestro país.
Los cambios demográficos de Venezuela son bastante singulares en la región: se trata del país que más ha crecido en las últimas cuatro décadas, llegando a cuadruplicar su población, sobre la base de un fuerte crecimiento natural y de un poderoso movimiento inmigratorio que dura hasta hoy, aunque haya reducido su ritmo durante los años ochenta.
En efecto, Venezuela poseía cinco millones de habitantes en 1950 y esa cifra había ascendido hasta casi veinte millones en 1990. Ese fuerte crecimiento poblacional es el resultado de una combinación de los factores naturales, nacimientos y muertes, y el factor referido a los movimientos migratorios, que en Venezuela son positivos en las pasadas décadas. Según el Centro Latinoamericano de Demografía (CELADE), entre 1950 y 1990 ese saldo positivo era de un millón y cuarto de personas, de las cuales más de 725 mil ingresaron en la década de los setenta, cuando tenía lugar en el país la expansión económica producida por la comercialización petrolera. Esa inmigración ha sido algo mayor de hombres que de mujeres: en los cuarenta años mencionados los varones fueron el 54% del total de inmigrantes.
La evolución de tal crecimiento poblacional refleja cambios en la combinación de los factores demográficos en cada una de las cuatro décadas pasadas: durante los años cincuenta se combinaron una fuerte natalidad y una notable inmigración, mientras que en los años sesenta se redujo apreciablemente la inmigración pero se incrementó la fecundidad. En los años setenta se produjo la explosión de la inmigración -por causa del desarrollo petrolero- al tiempo que comenzaba una caída notable en la fecundidad, y en los años ochenta esa reducción de la fecundidad continuaba, así como cedía fuertemente también el cauce inmigratorio. De esta forma, la tasa de crecimiento anual promedio bajaba del 4,5% en el inicio de los años cincuenta al 2,5% estimado cuando comienza la década de los noventa.
Sin embargo, ese crecimiento anual todavía elevado (2,5%) no va a descender tan rápido, a causa precisamente de la gran cantidad de personas en edad reproductiva que presenta Venezuela, tanto como producto del volumen de jóvenes acumulado hasta 1970 así como porque los inmigrantes que han llegado desde ese año son también en su mayoría personas en edad reproductiva.
De esta forma, el sector que más ha crecido es el de las personas adultas, mientras se ha reducido el peso de los jóvenes: la proporción de menores de 15 años respecto del total de la población descendió del 45,6% que existía en 1970 al 38,3% de 1990.
Con esas características propias, Venezuela atraviesa su transición demográfica, en el sentido de pasar de tener una población principalmente joven y de crecimiento rápido a poseer otra relativamente envejecida y de bajo crecimiento, situación en la que ya están países como Uruguay o Cuba. El estadio de esa transición en el caso venezolano es el correspondiente al grupo de países que presentan una tasa moderada de natalidad con una baja de mortalidad (México, Brasil, Costa Rica, etc.).
En todo caso, es necesario subrayar que la caída de la fecundidad ha sido fuerte en el país. Las mujeres tienen ahora un promedio de hijos, en torno a tres, que es la mitad del que tenían a comienzos de los años cincuenta, cuando era de 6,5 por mujer. Ciertamente, este promedio se desagrega según factores diferenciales: son mucho más fecundas las mujeres rurales o pobres y de bajo nivel educativo.
Sección # 7
ResponderEliminarGrupo # 3
Profesora: Alvarez Florimar
Integrantes:
1)Silva, Ditzay C.I 20.560.052
2)Anzola, Yubriner C.I 18.141.539
3)Flores, Maryori C.I 17.627.914
4)Caraballo, Elí C.I 20.062.664
5)Espinosa, Reinaldo C.I:19.313.976
Continuación del análisis de los beneficios y perjuicios del crecimiento demográfico en nuestro país.
El temprano proceso de urbanización sufrido por la población venezolana se aceleró desde 1970, pasando de ser urbano el 71,8% de los habitantes al 83,2% en 1990, a causa de dos factores: el movimiento migratorio interno del campo a la ciudad y el hecho de que la inmigración internacional se dirigió principalmente a las ciudades. Como sucede en otros países de América Latina, las mujeres son más urbanas que los hombres, aunque la diferencia se ha atenuado en Venezuela (el 84,3% de las mujeres es urbana y el 82,2% de los hombres) en razón de que los inmigrantes exteriores tenían una ligera mayoría de varones.
Si bien la población venezolana presenta alguna diversidad racial, no se recoge regularmente información sobre los distintos grupos étnicos o sobre el color de la piel (como se hace en Brasil o Cuba). En 1982 se realizó un Censo sobre población indígena, que recogió únicamente los grupos indígenas más específicos, según el cual existían 140 mil personas de siete grupos, lo que significa algo menos del 1% de la población venezolana.
El Censo de 1990 registró tres millones 750 mil hogares, algo más de la mitad de los cuales (54%) contiene familias nucleares. Una quinta parte de estos hogares está dirigido por una mujer, aunque se estima que esa proporción sería mayor si no existiera el sesgo cultural que implica asociar la idea de jefatura al sexo masculino. De todas formas, ese 21,3% de hogares dirigidos por una mujer significa ya una cantidad importante en términos absolutos: 825 hogares en 1990.
En Venezuela, la proporción de población joven con respecto a la población total, sigue siendo muy numerosa, aunque tiene tendencia a disminuir, como resultado del lento aunque continuado proceso de disminución de la natalidad, motivado, a su vez, por el descenso de la tasa de fertilidad (las mujeres tienen menos hijos a medida que pasan los años).
El crecimiento demográfico influye en la disminución progresiva de la natalidad se debe, principalmente, a dos factores fundamentales: por una parte, al largo proceso de éxodo rural que se ha producido en Venezuela en el último medio siglo. Y en segundo, lugar, al proceso de liberación femenina, ya que la mujer ha comenzado a ir desplazando al hombre en numerosas profesiones universitarias que antes le estaban casi vedadas.
El alargamiento de los estudios de la población femenina, al estudiar cada vez más carreras universitarias, ha hecho que la población femenina retrase bastantes años, sus planes relativos a la maternidad. No existen diferencias étnicas muy notables en la distribución de la población a escala nacional, lo cual significa que siempre ha existido una gran movilidad geográfica: los venezolanos nunca han tenido muchos obstáculos para desplazarse de un lugar a otro como residencia definitiva, aunque esta situación ha cambiado recientemente, como consecuencia de lo que podríamos llamar la "saturación de las grandes ciudades" para recibir nuevos inmigrantes.
Sin embargo, pueden distinguirse algunas regiones en las que el impacto de la historia ha dado origen a ciertas diferencias que, aunque no son muy notables, siguen siendo bastante evidentes. Es el caso de la población afroamericana, descendiente de los antiguos esclavos africanos, la cual se concentra en las regiones de Barlovento, parte oriental del estado Yaracuy y en las tierras ubicadas alrededor del Golfo de Paria, que son las regiones donde se desarrollaron las haciendas más importantes de cacao, las cuales utilizaban mano de obra esclava procedente de los países del Golfo de Guinea.
Sección # 7
ResponderEliminarGrupo # 3
Profesora: Alvarez Florimar
Integrantes:
1)Silva, Ditzay C.I 20.560.052
2)Anzola, Yubriner C.I 18.141.539
3)Flores, Maryori C.I 17.627.914
4)Caraballo, Elí C.I 20.062.664
5)Espinosa, Reinaldo C.I:19.313.976
Continuación del análisis de los beneficios y perjuicios del crecimiento demográfico en nuestro país.
Esta población ha venido en gran parte a trasladarse a las ciudades más importantes ya que su comportamiento dentro del proceso de éxodo rural es el mismo que el resto de la población rural. La población mestiza, que es la mayoritaria, se localiza en casi todo el país, principalmente en la región andina y el norte de Venezuela, que eran las zonas donde abundaba más la población indígena antes de la llegada de los españoles. La población de origen español se ubicó en las ciudades más importantes y en la región de Los Llanos, que estaba muy poco poblada por los indígenas, como resultado de la introducción del ganado, principalmente equino y vacuno, que no existían en América antes de la época colonial. La ganadería llegó a tener mucha importancia en Venezuela, hasta el punto de que uno de los primeros productos de exportación fueron los cueros de las reses. Y no solo fue la población de origen español (peninsulares, canarios y criollos) la única que se dedicó a la ganadería, sino también los mestizos y hasta los indios: los kariñas del suroeste del estado Anzoátegui son ganaderos en la actualidad y desde hace mucho tiempo.
SECCION 7 INGENERIA. GRUPO 1º
ResponderEliminarBACHILLERES:
ARANGUREN JEFERSON 20.784.355
AROIS MONSALVE 15.267.330
ANGEL HERNANDEZ 17.273.319
JOHAN MONTAÑO 14.952.752
Parte 01:
El porcentaje de cambio anual promedio de la población, como resultado de un superávit (o déficit) de nacimientos sobre las defunciones y el saldo de migrantes que entran y salen de un país. El porcentaje podrá ser positivo o negativo. La tasa de crecimiento es un factor en la determinación de cuán grande es la carga se impondría a un país por las cambiantes necesidades de su pueblo para la infraestructura (por ejemplo, escuelas, hospitales, vivienda, carreteras), recursos (por ejemplo, alimentos, agua, electricidad), y el empleo. El rápido crecimiento demográfico puede ser visto como una amenaza por los países vecinos.
continua...
continuación grupo 01...
ResponderEliminarparte 02...
El fenómeno más notable en la distribución de la población venezolana ha sido el desplazamiento de una zona rural en gran medida a una población predominantemente urbana en respuesta al proceso de crecimiento económico y la modernización ocasionada por el desarrollo de la industria petrolera. censo venezolano figuras definidas las localidades urbanas como los que tienen más de 2.500 habitantes, las zonas rurales como aquellas con menos de 1.000 habitantes, y las zonas con entre 1.000 y 2.500 habitantes como intermedios. La mayoría de los demógrafos, sin embargo, estas áreas clasificadas como urbanas intermedias. El censo de 1941 indica que aproximadamente dos tercios de la población residía en zonas rurales. En 1950 un cambio importante había ocurrido, ya que el censo mostró que más del 53 por ciento de la población era urbana. Para 1975 la población urbana se estimó en más del 82 por ciento, la cifra superó el 85 por ciento a finales de 1980.
En el plazo de treinta años entre 1941 y 1971, el número absoluto de la población rural se mantuvo prácticamente constante en 2,3 millones, mientras que el número de personas en las grandes ciudades multiplicado. Las zonas rurales que experimentan el más intenso de la emigración se encontraban en los estados Táchira, Mérida y Trujillo. En 1941 sólo dos ciudades, Caracas y Maracaibo, había más de 20.000 habitantes. En 1971 había ocho ciudades con más de 100.000 personas. En 1981 había nueve ciudades. En 1989 la población estimada de las cuatro ciudades más grandes fue: Caracas, 3.500.000; Maracaibo, 1.350.000; Valencia, 1.250.000, y Barquisimeto, cerca de 1.000.000.
Además de su elevada tasa de crecimiento natural, Venezuela también recibió un número considerable de inmigrantes extranjeros en el siglo XX. Influenciado por disposiciones que alientan la inmigración de trabajadores calificados en virtud de la Ley de 1936 sobre la Inmigración y la liquidación, una ola de inmigrantes llegó en los primeros años después de la Segunda Guerra Mundial. El período de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez (1948-1958) vio más de un millón de personas ingresan al país. Muchos de ellos llegaron para ayudar a construir grandes obras públicas que el gobierno los proyectos, estos trabajadores efectivamente debilitado el papel del trabajo doméstico y debilitado la posición de los sindicatos entonces clandestino. Muchos vieron el gobierno de 1959 la suspensión de la política de inmigración de Pérez como un reflejo de la amargura que sienten algunos grupos hacia estos trabajadores inmigrantes.
Los inmigrantes a Venezuela tienden a provenir de un número bastante reducido de países. Alrededor del 30 por ciento de los nacidos en el extranjero eran colombianos. Españoles supusieron alrededor del 25 por ciento del total, italianos y portugueses el 15 por ciento cada uno. El saldo de los inmigrantes llegados de Oriente Medio, Chile, Uruguay, Argentina o Cuba. Muchos de ellos eran refugiados políticos o económicos que encuentran tanto las oportunidades económicas y un paraíso democrático en Venezuela.
grupo 01 continuacion:
ResponderEliminarEl fenómeno más notable en la distribución de la población venezolana ha sido el desplazamiento de una zona rural en gran medida a una población predominantemente urbana en respuesta al proceso de crecimiento económico y la modernización ocasionada por el desarrollo de la industria petrolera. censo venezolano figuras definidas las localidades urbanas como los que tienen más de 2.500 habitantes, las zonas rurales como aquellas con menos de 1.000 habitantes, y las zonas con entre 1.000 y 2.500 habitantes como intermedios. La mayoría de los demógrafos, sin embargo, estas áreas clasificadas como urbanas intermedias. El censo de 1941 indica que aproximadamente dos tercios de la población residía en zonas rurales. En 1950 un cambio importante había ocurrido, ya que el censo mostró que más del 53 por ciento de la población era urbana. Para 1975 la población urbana se estimó en más del 82 por ciento, la cifra superó el 85 por ciento a finales de 1980.
En el plazo de treinta años entre 1941 y 1971, el número absoluto de la población rural se mantuvo prácticamente constante en 2,3 millones, mientras que el número de personas en las grandes ciudades multiplicado. Las zonas rurales que experimentan el más intenso de la emigración se encontraban en los estados Táchira, Mérida y Trujillo. En 1941 sólo dos ciudades, Caracas y Maracaibo, había más de 20.000 habitantes. En 1971 había ocho ciudades con más de 100.000 personas. En 1981 había nueve ciudades. En 1989 la población estimada de las cuatro ciudades más grandes fue: Caracas, 3.500.000; Maracaibo, 1.350.000; Valencia, 1.250.000, y Barquisimeto, cerca de 1.000.000.
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ResponderEliminarAdemás de su elevada tasa de crecimiento natural, Venezuela también recibió un número considerable de inmigrantes extranjeros en el siglo XX. Influenciado por disposiciones que alientan la inmigración de trabajadores calificados en virtud de la Ley de 1936 sobre la Inmigración y la liquidación, una ola de inmigrantes llegó en los primeros años después de la Segunda Guerra Mundial. El período de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez (1948-1958) vio más de un millón de personas ingresan al país. Muchos de ellos llegaron para ayudar a construir grandes obras públicas que el gobierno los proyectos, estos trabajadores efectivamente debilitado el papel del trabajo doméstico y debilitado la posición de los sindicatos entonces clandestino. Muchos vieron el gobierno de 1959 la suspensión de la política de inmigración de Pérez como un reflejo de la amargura que sienten algunos grupos hacia estos trabajadores inmigrantes.
Los inmigrantes a Venezuela tienden a provenir de un número bastante reducido de países. Alrededor del 30 por ciento de los nacidos en el extranjero eran colombianos. Españoles supusieron alrededor del 25 por ciento del total, italianos y portugueses el 15 por ciento cada uno. El saldo de los inmigrantes llegados de Oriente Medio, Chile, Uruguay, Argentina o Cuba. Muchos de ellos eran refugiados políticos o económicos que encuentran tanto las oportunidades económicas y un paraíso democrático en Venezuela.
Además de los inmigrantes oficialmente reconocidas que entran al país, muchos colombianos (y un número mucho menor de los brasileños) han entrado ilegalmente. Aunque el número real se desconoce, es probable que oscilaron entre 500.000 y 1.000.000 indocumentados (indocumentados o ilegales). Estos indocumentados sufren la explotación y la discriminación; muchos venezolanos considera que los elementos criminales. En realidad, la mayoría simplemente cruzaron la frontera en busca de mejores condiciones económicas. La mayoría de ellos jornaleros, agrícolas o urbanas, se produjo en respuesta al atractivo de los salarios varias veces más altos que los que prevalecen en Colombia. Otros eran trabajadores de temporada; unos 15.000 entraron en cada año para trabajar como peones de campo durante la temporada de cosecha. Otros entraron a buscar empleo en las granjas o en las fábricas durante más tiempo, pero con la intención de eventualmente regresar a casa. La mayoría se quedó, sin embargo, particularmente en los estados del noroeste de Táchira y Zulia, donde la mayoría de los cruces de frontera se llevó a cabo. Eventualmente, algunos emigraron hacia el interior del país, a Maracaibo o Caracas. Maracaibo fue sede de la mayor concentración urbana de indocumentados colombianos, que encontraron trabajo en la construcción, el petróleo y otras industrias.
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ResponderEliminarAdemás de su elevada tasa de crecimiento natural, Venezuela también recibió un número considerable de inmigrantes extranjeros en el siglo XX. Influenciado por disposiciones que alientan la inmigración de trabajadores calificados en virtud de la Ley de 1936 sobre la Inmigración y la liquidación, una ola de inmigrantes llegó en los primeros años después de la Segunda Guerra Mundial. El período de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez (1948-1958) vio más de un millón de personas ingresan al país. Muchos de ellos llegaron para ayudar a construir grandes obras públicas que el gobierno los proyectos, estos trabajadores efectivamente debilitado el papel del trabajo doméstico y debilitado la posición de los sindicatos entonces clandestino. Muchos vieron el gobierno de 1959 la suspensión de la política de inmigración de Pérez como un reflejo de la amargura que sienten algunos grupos hacia estos trabajadores inmigrantes.
Los inmigrantes a Venezuela tienden a provenir de un número bastante reducido de países. Alrededor del 30 por ciento de los nacidos en el extranjero eran colombianos. Españoles supusieron alrededor del 25 por ciento del total, italianos y portugueses el 15 por ciento cada uno. El saldo de los inmigrantes llegados de Oriente Medio, Chile, Uruguay, Argentina o Cuba. Muchos de ellos eran refugiados políticos o económicos que encuentran tanto las oportunidades económicas y un paraíso democrático en Venezuela.
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ResponderEliminarAdemás de los inmigrantes oficialmente reconocidas que entran al país, muchos colombianos (y un número mucho menor de los brasileños) han entrado ilegalmente. Aunque el número real se desconoce, es probable que oscilaron entre 500.000 y 1.000.000 indocumentados (indocumentados o ilegales). Estos indocumentados sufren la explotación y la discriminación; muchos venezolanos considera que los elementos criminales. En realidad, la mayoría simplemente cruzaron la frontera en busca de mejores condiciones económicas. La mayoría de ellos jornaleros, agrícolas o urbanas, se produjo en respuesta al atractivo de los salarios varias veces más altos que los que prevalecen en Colombia. Otros eran trabajadores de temporada; unos 15.000 entraron en cada año para trabajar como peones de campo durante la temporada de cosecha. Otros entraron a buscar empleo en las granjas o en las fábricas durante más tiempo, pero con la intención de eventualmente regresar a casa. La mayoría se quedó, sin embargo, particularmente en los estados del noroeste de Táchira y Zulia, donde la mayoría de los cruces de frontera se llevó a cabo. Eventualmente, algunos emigraron hacia el interior del país, a Maracaibo o Caracas. Maracaibo fue sede de la mayor concentración urbana de indocumentados colombianos, que encontraron trabajo en la construcción, el petróleo y otras industrias.
La inmigración ilegal se informa se ralentizó ligeramente en la década de 1980 como resultado de largo periodo de Venezuela de la depresión económica. El trabajo comenzó a escasear, y más venezolanos se vieron en busca de empleo en ocupaciones que habían considerado previamente por debajo de su dignidad. Al mismo tiempo, las denuncias de malos tratos a los colombianos en Venezuela aumentó, y un creciente número de migrantes colombianos aparentemente optó por viajar a los Estados Unidos.
Este crecimiento desmedido ha traído como consecuencias: el incremento de la pobreza, la delincuencia, la inseguridad, la falta de empleo, la mala alimentación, la carencia de educación y de recursos para la salud, entre muchos otros factores.
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ResponderEliminarLa mayoría se quedó, sin embargo, particularmente en los estados del noroeste de Táchira y Zulia, donde la mayoría de los cruces de frontera se llevó a cabo. Eventualmente, algunos emigraron hacia el interior del país, a Maracaibo o Caracas. Maracaibo fue sede de la mayor concentración urbana de indocumentados colombianos, que encontraron trabajo en la construcción, el petróleo y otras industrias.
La inmigración ilegal se informa se ralentizó ligeramente en la década de 1980 como resultado de largo periodo de Venezuela de la depresión económica. El trabajo comenzó a escasear, y más venezolanos se vieron en busca de empleo en ocupaciones que habían considerado previamente por debajo de su dignidad. Al mismo tiempo, las denuncias de malos tratos a los colombianos en Venezuela aumentó, y un creciente número de migrantes colombianos aparentemente optó por viajar a los Estados Unidos.
Este crecimiento desmedido ha traído como consecuencias: el incremento de la pobreza, la delincuencia, la inseguridad, la falta de empleo, la mala alimentación, la carencia de educación y de recursos para la salud, entre muchos otros factores.